Hace un tiempo, una paciente llegó a mi consulta atravesando un período de tristeza profunda, desánimo y agotamiento emocional. Llevaba bastante tiempo recibiendo atención psicológica y psiquiátrica, pero, lejos de sentirse mejor, percibía que su estado emocional empeoraba. Ella misma describía lo que le sucedía con una frase que me llamó especialmente la atención: “SientoSigueSigue leyendo «Tu Casa, Su Energía y los Malestares que No Logras Explicar»
