Hay historias familiares que comenzaron mucho antes de que naciéramos y que, sin saberlo, pueden seguir influyendo en nuestra vida.
Todos sabemos que heredamos rasgos físicos, gestos, costumbres y hasta maneras de hablar. Pero pocas veces nos detenemos a pensar en lo que sucede con las experiencias difíciles que vivieron nuestros padres, abuelos o bisabuelos.
¿Qué pasa con las familias que atravesaron guerras, hambre, abandonos, pérdidas o situaciones que nunca pudieron superar del todo?
¿Es posible que algunos de nuestros miedos tengan relación con esas historias, aunque nosotros no las hayamos vivido?
Estas son algunas de las preguntas que nos hacemos desde el enfoque transgeneracional y sistémico.
Cuando una historia familiar se repite
En muchas familias encontramos situaciones que parecen repetirse de una generación a otra.
Mujeres que sostienen solas a toda la familia. Personas que sienten culpa cuando les va bien. Hijos que se hacen responsables de sus padres. Relaciones en las que siempre aparece el abandono o el rechazo.
No necesariamente se repiten los mismos acontecimientos. A veces lo que se repite es la manera de reaccionar ante ellos.
Una persona puede haber crecido en un hogar donde nunca faltó nada y, sin embargo, sentir un miedo enorme a pasar necesidades.
Otra puede vivir con una sensación constante de peligro, aunque su vida transcurra en circunstancias relativamente seguras.
Por supuesto, no todo tiene una explicación familiar. Pero hay ocasiones en las que conocer lo que vivieron nuestros antepasados nos permite encontrar relaciones que antes no habíamos considerado.
Una experiencia personal
En mi propio recorrido encontré dos situaciones que durante muchos años no había logrado comprender.
A los 34 años comencé a realizar guardias médicas nocturnas en un hospital de emergencias. Era solamente una vez por semana, pero en aquella época se desencadenó un insomnio que me acompañó durante años.
Tiempo después, durante una constelación familiar, relacioné el sonido de las ambulancias con las experiencias de mis abuelos durante la guerra en Ucrania. Aquello me permitió interpretar mi insomnio desde una historia familiar que hasta entonces no había tenido en cuenta.
Por esos mismos años, cuando mis hijos eran pequeños, atravesé aproximadamente un año de inestabilidad económica. A pesar de haber crecido en una familia donde nunca me había faltado nada, apareció un miedo muy intenso a que mis hijos pasaran hambre.
En otra constelación pude relacionar ese temor con las privaciones que habían sufrido mis abuelos durante la guerra y con la infancia tan difícil de mi padre.
No fue descubrir esas conexiones y resolverlo todo. Me llevó años trabajar sobre esos miedos, observar mis reacciones y conseguir que dejaran de condicionar mi vida.
Comparto estas experiencias porque muchas veces creemos que comprender algo es suficiente para cambiarlo. Y no siempre es así.
¿Qué podemos trabajar en una constelación familiar?
Las Constelaciones Familiares permiten explorar situaciones personales teniendo en cuenta la historia y las relaciones de nuestra familia.
En una sesión pueden aparecer temas que la persona conoce desde hace años, pero que nunca había relacionado entre sí.
Por ejemplo, alguien que siente que debe hacerse cargo de todos puede descubrir que esa responsabilidad también estuvo presente en su madre o en su abuela.
O una persona que vive con culpa cuando intenta independizarse puede comenzar a observar qué lugar ocupó siempre dentro de su familia.
No se trata de encontrar una explicación para absolutamente todo, ni de responsabilizar a nuestros antepasados de lo que nos ocurre.
Se trata de observar esas relaciones y preguntarnos si algunas siguen teniendo un peso innecesario en nuestra vida.
Las Órdenes del Amor y nuestro lugar en la familia
En Samadhi Salud trabajo también con las Órdenes del Amor, un proceso basado en los principios sistémicos que permite profundizar en las relaciones familiares y en el lugar que ocupamos dentro de ellas.
Hay hijos que, incluso siendo adultos, siguen intentando resolver la vida de sus padres. Mujeres que sienten que deben sacrificarse por todos. Personas que no se permiten disfrutar de lo que tienen porque alguien de su familia sufrió demasiado.
Muchas veces estas conductas están tan incorporadas que ni siquiera las cuestionamos.
En las Órdenes del Amor trabajamos para reconocer esas responsabilidades, revisar los vínculos y aprender a diferenciar lo que nos corresponde de lo que pertenece a otros miembros de la familia.
Podemos comprender el sufrimiento de nuestros padres sin sentirnos obligados a compensarlo. Podemos quererlos sin tener que vivir como ellos.
Y podemos reconocer que nuestros hijos tampoco vinieron al mundo para resolver nuestras dificultades.
No necesitas conocer toda tu historia familiar
Muchas personas llegan a consulta diciendo: «Yo no conocí a mis abuelos», «No sé nada de mi familia» o «En mi casa nunca se habló del pasado».
Y eso no impide realizar un trabajo sistémico.
Las Órdenes del Amor van mucho más allá de reconstruir un árbol genealógico. No necesitamos conocer todos los acontecimientos familiares para comenzar a trabajar.
Podemos partir de lo que sucede hoy: una relación que se repite, un miedo difícil de explicar, una culpa que no logramos soltar o una responsabilidad que sentimos que debemos cargar.
A partir de ahí, el trabajo sistémico nos permite explorar posibles vínculos con nuestra historia familiar, incluso cuando disponemos de muy poca información sobre ella.
No se trata de saberlo todo sobre nuestros antepasados, sino de comprender mejor lo que nos sucede a nosotros.
¿Y qué sucede cuando seguimos emocionalmente atados al pasado?
A veces una persona comprende perfectamente lo que le sucede, pero continúa sintiendo culpa, tristeza, enojo o una dependencia emocional que no logra dejar atrás.
Esto puede ocurrir con una expareja, con un familiar, con alguien que falleció o incluso con una situación que terminó hace muchos años.
Desde el trabajo energético utilizo también la terapia de Corte de Lazos Energéticos.
Es una práctica que busca ayudar a la persona a reconocer esos vínculos que todavía siente presentes y trabajar simbólicamente sobre aquello que le cuesta soltar.
No significa dejar de querer a alguien ni borrar lo que sucedió.
Tampoco significa que una sola sesión vaya a resolver necesariamente una situación que lleva años instalada.
En algunos casos, después de un trabajo sistémico, el Corte de Lazos Energéticos puede ser una manera de continuar profundizando en ese proceso personal.
Reconocer es el comienzo, no el final
Después de más de 25 años acompañando personas, y de haber atravesado mis propios procesos, hay algo que considero fundamental: el trabajo personal no termina cuando descubrimos una posible causa de nuestro sufrimiento.
A veces, durante una sesión, comprendemos algo que nos llevó años reconocer. Pero después tenemos que aprender a observar cómo reaccionamos, qué decisiones tomamos y cuánto seguimos actuando desde aquellos miedos o sentimientos.
Es un trabajo que requiere tiempo, compromiso y, sobre todo, disposición para cambiar aquello que durante años consideramos parte de nuestra personalidad.
No podemos modificar lo que vivieron nuestros antepasados, pero sí podemos trabajar sobre la influencia que esas historias tienen en nuestra vida.
Un espacio para trabajar tu historia
En Samadhi Salud acompaño a personas que desean comprender y trabajar situaciones que se repiten en sus vidas, dificultades en sus vínculos familiares, miedos, sentimientos de culpa y experiencias que todavía les generan malestar.
A través de las Constelaciones Familiares, las Órdenes del Amor y el Corte de Lazos Energéticos, abordamos estas situaciones desde distintas perspectivas, según lo que cada persona necesite.
No es necesario conocer toda tu historia familiar ni tener identificada la causa de lo que te sucede para comenzar.
A veces, el punto de partida es simplemente reconocer que hay algo en tu vida que se repite y que ya no querés seguir viviendo de la misma manera.
No podemos cambiar la historia de nuestros antepasados. Pero no tenemos por qué convertirla en nuestra propia historia.
SAMADHI SALUD
Terapia Energética, Emocional y Sistémica
Consultas presenciales y online.
Instagram: @samadhisaludrd
