Ponerle el nombre de un ancestro a tu hijo puede cargarlo energéticamente, ya que cada nombre trae consigo historias, emociones y experiencias no resueltas. Este fenómeno se denomina lealtades familiares, y ocurre cuando, de manera inconsciente, sentimos la necesidad de honrar a nuestros ancestros asumiendo sus roles o patrones, aunque no nos pertenezcan. Por ejemplo, si el ancestro que lleva ese nombre vivió una vida marcada por el sacrificio o la pérdida, mi hijo podría adoptar ese rol, cargando con una historia que no es la suya.
Al elegir un nombre nuevo para mi hijo, le ofrezco la libertad de ser quien realmente es, sin las lealtades familiares que puedan condicionarlo. Le doy la oportunidad de vivir su propio camino, sin cargas ni expectativas ajenas, permitiéndole descubrir y cumplir su propósito en esta vida. Así, podrá crecer como un alma libre, conectada profundamente con su esencia y capaz de crear su propia historia, honrando a sus ancestros desde el amor, pero sin el peso de sus experiencias.
Si estás esperando un hijo, regálale la libertad de vivir sin cargas del pasado. Elige un nombre que no lleve consigo historias familiares no resueltas, le das la oportunidad de ser auténtico, de construir su propia historia y de honrar a sus ancestros desde el amor, pero sin el peso de sus experiencias. Que crezca conectado con su esencia, libre para descubrir su propio camino.
Te abrazo
Te acompaño
Lic. Nancy B.
